"DESDE EL CONSULTORIO:"
"A LA PIEL NORMAL TAMBIEN HAY QUE HIDRATARLA A DIARIO
Y CUIDARLA BIEN DEL SOL TODO EL AÑO"
El
universo de la dermatología, y por lo tanto, el saber acerca de la
piel, evoluciona constantemente. Se habla de biotipos, de hidratación y
nutrición, de manto hidrolipídico, dermis, epidermis, pieles normales,
mixtas, grasas, secas... Y con tanta información y productos
diferentes muchas veces nos encontramos sin saber qué piel tenemos y
cómo cuidarla correctamente. Por eso, buscamos la palabra experta y
consultamos a la Dra. Mónica Maiolino, médica dermatóloga de la Sociedad
Argentina de Dermatología y asesora de Dermaglós, para consultarle
sobre algo que se preguntan muchas mujeres: el cuidado de las pieles
normales.Ocurre que muchas mujeres piensan que, por su balance y funcionamiento equilibrado las pieles normales requieren menos cuidados que, por ejemplo, una piel seca o una piel grasa. O utilizan productos que no funcionan bien en ese tipo de piel. Porque no todas las pieles son iguales, le preguntamos en su consultorio todo lo que una paciente le preguntaría a su dermatóloga. Aquí, todo lo que hay que saber.
¿Qué características tiene la piel normal?
La piel normal es aquella que se caracteriza por presentar un balance equilibrado entre agua y lípidos en su manto hidrolipídico (capa presente en la superficie de la piel). Se observa rosada (producto de una adecuada circulación), es fina, suave y de poros poco visibles. Su metabolismo suele ser regular, sus células se renuevan y la apariencia es luminosa, elástica y resistente. De acuerdo a numerosos factores (genética, edad, ciclo hormonal, agentes externos), hay situaciones donde puede tender a la sequedad o a la grasitud. Por esta razón, a muchas mujeres les cuesta reconocer bien qué tipo de piel tienen y en ocasiones, a la hora de tratarla, eligen rutinas y productos que no son los adecuados a su biotipo cutáneo. En ese aspecto, la consulta al dermatólogo es de gran utilidad para aprender a elegir los productos y tratamientos que funcionen eficazmente.
Pero si mi piel es normal y está hidratada naturalmente, ¿igual debo usar productos hidratantes?
Si, los productos hidratantes son la base del cuidado de la piel, junto con la higiene y la fotoprotección. La hidratación es fundamental para el correcto funcionamiento de la piel y para evitar la pérdida de agua, que genera asperezas, descamación, resecamiento, pérdida de la elasticidad y flexibilidad, rugosidad y envejecimiento cutáneo prematuro. Con una adecuada hidratación logramos mantener el correcto funcionamiento de la piel. Por lo general el uso de fórmulas hidratantes se recomienda en edades tempranas, ya que la piel es un medio de contacto con el exterior y una barrera que protege al resto de nuestro cuerpo, aunque hay que considerar varios factores tales como, enfermedades asociadas, biotipo cutáneo, clima, actividad habitual, etc. que tal vez hagan de su indicación un comienzo mas temprano o tardío.
¿Qué tendría que tener una buena hidratante para pieles normales?
Para el día, son ideales las formulaciones hidratantes con vitamina A que ayudan a lograr la diferenciación celular adecuada y evitar así que la piel se deshidrate. Además se estimula la formación de colágeno y se minimizan las arrugas y surcos.
También es fundamental la vitamina E para restaurar la piel y devolverle su balance hídrico natural. Por su acción anti radicales libres es un potente antioxidante, evitando el daño celular y previniendo el envejecimiento prematuro de la piel. A la vez, tiene acción antiinflamatoria y humectante.
Es imprescindible en las formulaciones de última generación incluir un adecuado fotoprotector, para minimizar los daños de la radiación ultravioleta y así proteger más la piel.
En los negocios hay cremas y emulsiones. ¿Es lo mismo? ¿Puedo usar cualquiera?
Lo que varía aquí es la viscosidad de cada una, y esta presentación tiene que ver con las necesidades de cada tipo de piel. La crema es una forma farmacéutica que se presenta más espesa y con absorción más lenta. Una emulsión es una formulación más ligera, no grasa y que se absorbe rápidamente. Los geles son más livianos aún.
Por lo general las cremas se indican en pieles normales a secas, en pacientes de mediana edad y mayores, o en pacientes jóvenes cuya piel tiene poca capacidad de retener agua y por ello muestra sequedad.
Las emulsiones suelen indicarse en biotipos normales a mixtos ya que de esta manera la piel está más permeable, cuidada y no se engrasa fácilmente.
Si mi piel necesita una crema y tengo una emulsión ¿funciona igual?
En términos funcionales, si. Tal vez, la sensación sea que la humectación es insuficiente, ya que la fórmula es más liviana, y por lo tanto el paciente se coloque el producto más veces de lo necesario.
Y si mi piel es normal con tendencia a grasa ¿qué pasa si uso una crema?
En este caso, el efecto no será el adecuado, ya que tiene una textura enriquecida y las presentaciones en crema aplicadas a este biotipo cutáneo predisponen a que el sebo aumente, se tapen los poros, aparezcan comedones, granos, etc.
¿Tengo que elegir una con filtro solar alto? ¿No sería demasiado "pastosa" para una piel normal?
La realidad nos muestra día a día que el sol está cada vez más fuerte y se necesita más FPS. La radiación ultravioleta está presente durante todo el año y aunque en los meses fríos baja la intensidad de UVB, la UVA se mantiene constante y es ésta la responsable de la fotosensibilidad y del daño a la piel por generación de radicales libres, que son los que influyen en el fotoenvejecimiento cutáneo y contribuyen en el desarrollo de cáncer de piel.
Por eso, a la pieles normales hay que protegerlas de la radiación durante todo el año, igual que a una piel seca, grasa, sensible, etc. Si bien tienden a broncearse bien en condiciones controladas y adecuadas, son tan susceptibles a los efectos de la radiación como los otros tipos de piel.
Los FPS son productos testeados con filtros físicos y químicos que determinan una textura más enriquecida en los productos que los contienen, y van proporcionalmente en relación.
¿Me puedo maquillar normalmente después de usar cremas con más FPS?
Se aconseja cumplir cada paso de higiene e hidratación adecuadamente, y luego de aplicar un FPS alto. Lo ideal en pieles mixtas a grasas es adicionar un maquillaje oil free o polvos para evitar la grasitud y el brillo.
¿Estas nuevas fórmulas con más FPS equivalen a un protector solar? Si tienen más beneficios que el protector ¿podría usarlas para ir a la pileta o la playa y me protegerían lo mismo que el protector?
La idea es que estos productos se incorporen a una rutina urbana y diaria de cuidado. Se aconseja que al tener mayor exposición los protectores que se utilicen sean los habituales, con la forma farmacéutica según el biotipo, y de mayor FPS, para que su función sea la más adecuada.
Igualmente, siempre es mejor el uso de estas cremas con FPS antes que sin él, ya que la piel estará más protegida.
¿Cuál es la importancia de la hidratación en otoño e invierno?
Durante la época de frío, es importante mantener la piel hidratada para su correcto funcionamiento y así lograr la salud de la piel de todo nuestro cuerpo. Por acción del frío y el vientola piel suele mostrarse deshidratada, descamada y muchas veces, congestionada, inflamada con eritemas. Sus funciones estarán enlentecidas y su protección debilitada por ello se mostrará frágil, arrugada, con surcos y mala oxigenación que se traduce como piel opaca y gris.
De aquí surge la importancia en ésta etapa de una hidratación balanceada para mantener sus funciones vitales en correcto funcionamiento, y evitar la aspereza, rugosidad, falta de flexibilidad y envejecimiento prematuro.
¿Y en Primavera y Verano qué pasa con la hidratación?
El sol es la mayor fuente de energía vital para el desarrollo de los seres vivos, pero puede provocar daños cuando la exposición no es adecuada.
Si la exposición fue cuidada, nuestra piel no presentará signos de daño agudo (descamación, enrojecimiento, etc.) pero de todas maneras tenderá a engrosarse, deshidratarse y mostrarse opaca y poco vitalizada.
Esta es una etapa muy importante para mantener una piel fina, con adecuado equilibrio hídrico cutáneo para otorgar flexibilidad a la piel y adecuar su funcionamiento de barrera que nos brinde un mayor cuidado ante los efectos del sol.
¿Qué otros agentes producen fotoenvejecimiento y sequedad de la piel en la ciudad?
Múltiples factores agreden a nuestra piel diariamente. Algunos son la calefacción excesiva, los climas extremos, el tabaco, la mala alimentación, la deshidratación o inadecuada hidratación, la exposición a sustancias químicas, el stress, etc.
Con el fotoenvejecimiento encontramos una piel con arrugas finas y gruesas más marcadas, la textura de la piel es áspera, seca y con una coloración amarillenta opaca, los poros son más grandes y notorios, con escasa flexibilidad y elasticidad. Nuestro ritmo de vida nos mantiene permanentemente en contacto con las radiaciones solares, que son las principales causantes del fotoenvejecimiento y otros daños a la piel (como arrugas, manchas y patologías tumorales), por ello, debemos rescatar sus beneficios y no agredir nuestra piel, aplicando el cuidado necesario.
¿Cómo debo utilizar las fórmulas hidratantes para que su efecto sea pleno en mi piel?
Para rostro y el cuello, lo ideal es realizar dos limpiezas diarias, una a la mañana y otra a la noche, para eliminar impurezas.
El paciente puede hacerlo con una leche de limpieza que hidrate a la vez que elimina impurezas o si su biotipo lo requiere con geles.
Luego, se aconseja aplicar un tónico descongestivo para restaurar y calmar la piel y suavizarla.
Al finalizar la limpieza, por la mañana se recomienda usar una crema o emulsión hidratante con vitamina A y E, que restauran la piel devolviéndole su balance hídrico natural. Se indica que contenga FPS para proteger la piel de los rayos UV durante el día, previniendo manchas y evitando el envejecimiento prematuro.
Asesoramiento:
Dra. Mónica Maiolino
Médica dermatóloga
Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología
Médica asesora de Dermaglós
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Para más información:
www.dermaglos.com

